Sin lugar a dudas, el balompié es el deporte más popular del mundo, con una audiencia global que puede alcanzar los 4,000 millones de seguidores alrededor del planeta. Su popularidad se debe a que requiere muy poco para ser practicado, además de que su dinámica es básica y fácil de entender para personas de todas las edades. Pero ¿sabías qué su práctica combina diversos conceptos físicos en el movimiento del balón? Y en este sentido, te explicamos cuál es la física detrás de un tiro en el futbol.
Un remate o tiro es la acción técnica que consiste en golpear el balón con el pie o la cabeza, en dirección a la portería contraría con la intención de marcar un gol. Existen diversos tipos de tiros, según la superficie que se utilice para contactar el esférico.
- Empeine: Golpeo con los cordones del zapato lo que da máxima potencia y velocidad al balón
- Borde interno: Golpeo con el lado interior del pie, brindando máxima precisión y logrando el efecto de “rosca”
- Borde externo: Golpeo con la punta del pie, se usa como recurso de emergencia por su rapidez, sin apenas preparación
- Volea: Golpeo con el pie antes de que éste toque el suelo mientras viene el balón en el aire
La física detrás de un tiro en el futbol
Combina cinemática, dinámica de fluidos y transferencia de energía; el movimiento del balón no es mera casualidad, ya que está gobernado por leyes físicas que el futbolista aplica de forma intuitiva en cada golpeo
Tiro con “rosca” o curva
Conocido como el efecto Magnus este fenómeno físico es usado para que el balón pueda esquivar la barrera y cambiar de trayectoria en el aire. Al golpear el esférico de lado, éste comienza a rotar sobre su propio eje mientras avanza. El aire que pasa por el lado que gira a favor del movimiento avanza más rápido, reduciendo la presión. El aire del lado contrario que choca contra el giro avanza más lento y aumenta la presión. Esta diferencia genera una fuerza lateral que empuja la pelota hacia la zona de baja presión, curvando su trayectoria.
Transferencia de energía
La velocidad del balón depende de la tercera Ley de Newton (acción y reacción), y del principio de conservación del momento. El pie del jugador tiene una masa y una velocidad y al impactar, esa energía se transfiere. Durante unos milisegundos el balón se deforma y acumula energía elástica que es liberada inmediatamente propulsándolo hacia adelante. Un tobillo firme evita que la energía se disipe en la pierna del jugador logrando máxima potencia.
Tiro seco o impredecible
El efecto Knuckleball, que ha sido muy popularizado por futbolistas como Cristiano Ronaldo, consiste en un remate potente donde le balón apenas rota. Al no existir rotación, las costuras del balón perturban el aire de forma asimétrica a medida que avanza, creando pequeños remolinos detrás del esférico; se desprenden de manera caótica. La pelota experimenta desvíos repentinos e impredecibles hacia los lados o hacia abajo, lo que confunde por completo al guardameta.
Ángulo ideal de lanzamiento
Para tiros bombeados o despejes largos entra en juego el movimiento parabólico. En el vacío, un ángulo de 45 grados ofrece el mayor alcance horizontal, pero debido a la resistencia del aire, ángulos de entre 35 y 40 grados serás más efectivos.
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