El reciclaje es un proceso cuyo objetivo es convertir residuos en nuevos productos o en materia prima para su posterior utilización. Se previene el desuso de materiales potencialmente útiles, se reduce el consumo de nueva materia prima y el uso de energía. Adicionalmente, se previene la contaminación del aire (de la incineración) y del agua (a través de los vertederos).

Cuando hablamos del reciclaje nos referimos a un gesto muy simple y útil con el que contribuimos a la mejora del medio ambiente.

La importancia del reciclaje es cuidar el planeta, ya que promueve la conservación de los recursos naturales como el agua, el suelo, los minerales, y evita la contaminación que se produce durante su extracción y durante la elaboración de productos.

Mediante este proceso podemos alargar el ciclo de vida de un producto ahorrando materiales y beneficiando al medio ambiente. El reciclaje es una de las maneras más fáciles de combatir diferentes problemas ambientales, como lo es el calentamiento global.

Consejos para reciclar correctamente:

El proceso de reciclaje comienza en casa cuando se saca la basura de los hogares y prácticamente todos los elementos que nos rodean pueden reciclarse o reutilizarse.

Reciclar es un reto de todos, y adquirir nuevos hábitos nos ayuda a conseguir mayor calidad de vida y un planeta más sostenible.

El primer paso para reciclar es disponer de recipientes independientes para cada tipo de residuo. Esta acción es sencilla y facilita mucho la clasificación aunque requiere espacio, un solo cubo con separadores es suficiente.

Separa tus residuos en 3 botes distintos:

Verde – Orgánicos: residuos y cáscaras de frutas y verduras; huesos y restos de carne; residuos de pan y tortilla, etc.

Gris – Inorgánicos reciclables: Envases y empaques de PET, aluminio, hojalata, cartón, vidrio, plásticos rígidos y bolsas de pan o botanas, etc.

Naranja – Inorgánicos no reciclables: Unicel, toallas sanitarias, hisopos, preservativos, curitas, pañales, etc.

Beneficios del reciclaje:

Ahorramos grandes cantidades de recursos naturales no renovables, como petróleo, gas natural, minerales y árboles.

Reduce el volumen de residuos que generamos y ahorra espacios en tiraderos.

Genera más y mejores empleos en la industria del reciclaje, de la que dependen ya miles de familias en México.

Permite el auto-empleo.

Mejora la infraestructura de servicios y el funcionamiento de diversos sectores.

Genera un sentido de pertenencia y utilidad en las comunidades.

Contribuye a un entorno más limpio y sano.

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